Era el día 31 de octubre, y Yamada acababa de terminar el trabajo que tenía ese día. Se dirigía a su casa, en la cual no había nadie ya que su familia había salido de la ciudad. Creía que su novio iba a quedarse a dormir esa noche, pero éste le había dicho que iba a estar muy ocupado esa noche.
Suspirando, colocó la llave en la cerradura de la puerta, abriéndola. Entró, cerrando la puerta tras de si. Quitó sus zapatos y dejó su mochila en la mesa más cercana. Por un momento se quedó de pie, pensando que es lo que quería hacer. Decidió encender la televisión ya que la casa estaba demasiado silenciosa. Después se cambiaría y se pondría algo más cómodo para más tarde hacer algo para cenar.
Asintiendo para sí mismo, caminó hacia su habitación. Girando el pomo de la puerta y abriéndola, pero cuando la abrió, quedó completamente congelado. Su novio estaba sentado en su cama, con un disfraz de sirvienta. "¡¿Y-Yuri?!"
"Bienvenido a casa Ryosuke~" Chinen se puso de pie y caminó hacia el mayor. Cogió la mano de Yamada, tirando de él, haciendo que entrara en la habitación y cerró la puerta. Lo empujó un poco hacia la cama, donde el menor se sentó, mientras Yamada se quedaba de pie frente a él.
"¿Yuri?"
Chinen sonrió con malicia mirando hacia arriba, donde estaba Yamada. "Truco o trato, Ryosuke~ ¿Tienes algún caramelo para mi?" Chinen colocó sus manos en la cintura de Yamada, introduciéndolas por debajo de su camiseta, subiendo por su piel. "Me gustaría algo...que pudiera saborear..." Sintió como un escalofrío recorrió al mayor al recorrer sus manos por las piernas de Yamada, rozando su miembro aun dentro de sus pantalones. "Creo que he encontrado algo...tan solo tengo que desenvolverlo..."
Desabotonó y desabrochó los pantalones de Yamada, bajándolos junto con sus boxers, dejando salir el creciente miembro. Yamada gruñó al sentir los dedos de Chinen recorrer su miembro, envolviéndolos alrededor de la base. Chinen se acercó, lamiendo la punta. Recorrió con su lengua hasta la base, envolviéndola alrededor del miembro y de vuelta a la punta. Los ojos de Yamada estaban cerrados y su cabeza ligeramente echada hacia atrás mientras unos gemidos escapaban de sus labios abiertos.
Un gran gemido escapó de la boca de Yamada al notar como Chinen succionaba fuertemente la punta, presionando su lengua en la abertura. Rápidamente comenzó a mover su cabeza de arriba abajo, introduciendo toda la longitud en su boca. "Yuri..." La mano de Yamada se dirigió al pelo de Chinen, tirando de él ligeramente. Chinen comenzó a moverse más y más rápido, dejando que sus dientes se rozaran con la longitud. Sintió como el agarre de su pelo aumentaba, y supo que Yamada estaba a punto de venirse. Con un gruñido, Yamada se vino en la boca de Chinen, el cual tragó todo. Se alejó y lamió sus labios.
"Estaba delicioso Ryosuke" Se sentó, besando a Yamada apasionadamente, introduciendo su lengua en la boca del mayor, permitiendo que se saboreara a sí mismo. Se alejó, cogiendo la parte inferior de la camiseta de Yamada y quitándosela. Se acercó al mayor, besándolo de nuevo. "Yo también tengo caramelos para ti Ryosuke...¿Lo quieres?"
Todo lo que Yamada pudo hacer fue asentir, mordiendo su labio. Chinen se giró hacia la cama, donde se puso a cuatro patas, pero la parte superior de su cuerpo estaba ligeramente echada en esta. La falda cayó un poco sobre su espalda, exponiendo su parte inferior, en la que no tenía ropa interior. "¿No lo vas a probar Ryosuke?"
Yamada colocó sus manos en el trasero del menor, pasándolas de arriba abajo por sus gluteos unas cuantas veces, antes de acercarse, lamiendo la entrada que le esperaba impaciente. Introdujo su lengua, oyendo como Chinen gemía su nombre. Acercó una mano, introduciendo un dedo en la entrada junto con su lengua. Movió el dedo mientras succionaba aun más, oyendo como Chinen jadeaba y gimoteaba al notar como otro dedo se introducía en él. Rápidamente comenzó a mover sus dedos, introduciendo el tercero. Movió sus dedos para asegurarse de acostumbrar bien al menor. "R-Ryosuke, por favor..."
Yamada sacó sus dedos y se despojó completamente de sus pantalones. Abrió el cajón de la mesita que había al lado de la cama, sacando una botellita. Cubrió su miembro con lubricante. Agarró las caderas del menor con sus manos e introdujo rápidamente su miembro en el menor, haciéndole jadear. "¡Ryosuke!"
Yamada comenzó a embestir rápidamente a Chinen, agarrando fuertemente sus caderas. Se introdujo rápida y fuertemente, llenando completamente al menor. Con cada empuje, Chinen gemía, lloriqueaba y gritaba el nombre de su novio. Cuando de repente Chinen echó su cabeza hacia atrás, gritando el nombre de Yamada aun más fuerte si cabía. "¡Ryosuke! ¡Ahí! ¡Otra vez!"
Se posicionó, introduciéndose de nuevo en el menor, dándole en ese punto que hacía que su cuerpo se agitara de placer. La mano de Chinen se dirigió a su parte baja, bajo su vestido, y comenzó a mover la mano por su miembro, siguiendo el ritmo de las embestidas de Yamada. La respiración de Chinen se volvió irregular y sus ojos se cerraron fuertemente al venirse. Al sentir como la entrada de Chinen le apretaba, Yamada dio unas cuantas embestidas más antes de venirse en el menor.
Salió de Chinen, dejando que el menor cayera en la cama y se tumbó a su lado. Después de recuperar sus respiraciones, Chinen se movió hacia Yamada y lo besó. "¿Has disfrutado el trato?" Sonrió Chinen, dejando escapar una risita.
"Mucho" Rodó hasta quedar encima de Chinen y lo besó. "Pero creo que me gustaría saborearlo un poco más..."
Chinen envolvió sus brazos alrededor del cuello de Yamada. "Vale~ Pero primero, quitame este vestido, ya pica"
Yamada rió y el menor hizo un puchero. "Será un placer~" Dijo, quitándole el vestido a Chinen, dispuesto a saborear su 'trato' una vez más."